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El descontrol del verano, ¿qué pasa con la alimentación?

28/06/2017

Ahora que ya se acaba el curso y empiezan las vacaciones de verano aparece cierto descontrol en el día a día (rutina, horario de dormir, tiempo libre, más horas de sol, etc.).

En consecuencia, en muchos casos también se ve alterada la alimentación. Que los niños estén de vacaciones no significa que puedan comer cualquier cosa a cualquier hora.

A continuación, os damos algunos consejos prácticos para organizar la alimentación y mantener una dieta saludable durante las vacaciones.

  • Establecer horarios y no saltarse comidas. Es muy importante intentar mantener unos horarios tanto de descanso como de comidas. De este modo nos aseguraremos que hagan las 5 comidas al día. 
  • Salir de casa desayunados. Recordar que un buen desayuno está compuesto por una ración de fruta, una ración de lácteo (leche, yogur o queso) y una ración de cereales y derivados (pan, tostadas, cereales).
  • Botella de agua bajo el brazo. Debemos llevar siempre una botella de agua allá donde vayamos. Mantenernos bien hidratados es clave durante todo el año, pero con las altas temperaturas del verano es primordial garantizar una correcta hidratación, especialmente en niños y personas mayores. Debemos recordar que el agua es la mejor bebida para grandes y pequeños.
  • Preparar tentempiés saludables. Si vamos a estar varias horas fuera de casa también sería recomendable tener preparado algún tentempié saludable, como fruta, tomates cherries, frutos secos, tostadas. De esta forma evitaremos comprar productos procesados pocos saludables, no recomendados para niños. 
  • Helados caseros, ¿por qué no? La gran estrella del verano son los helados. Aunque en general la gente siempre los compra, existen alternativas caseras deliciosas y mucho más saludables. Algunas ideas pueden ser:
    • Helado cremoso de yogur y frutas. Previamente deben congelarse trozos de fruta y el yogur en cubiteras. Cuando se quiera comer deben batirse ambos ingredientes juntos. Si se usa yogur griego quedará más cremoso.
    • Helado de frutas. Se hace triturando la fruta, colocándola en moldes de helados y al congelador. Si se ponen varias capas de frutas diferentes (fresas, kiwi, melocotón, etc.) será un helado con mucho colorido y sabroso. 
  • Recetas veraniegas. Como ya hemos comentado, es importante ofrecer recetas diferentes para tener una dieta más variada. Algunas sugerencias pueden ser:
  • Mantenernos activos. El verano no es para estar todo el día tumbado en el sofá, la cama o la tumbona, sino todo lo contrario. Ir a la playa y a la piscina son opciones muy refrescantes y divertidas para los más pequeños. Por otro lado, debemos promocionar que los niños realicen varias actividades en familia y en grupo con otros niños (mediante casales infantiles con actividades deportivas, campamentos de verano, etc.). En todos los casos es muy importante beber agua a menudo y protegerse debidamente de la exposición solar.
Dicho esto, ¡sólo nos falta desearos un muy buen verano!
 
Artículo escrito por:

Mireia Termes
Nutricionista del Servicio de gastroenterología, hepatología y nutrición
Hospital Sant Joan de Déu

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