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Crisis de ausencia en la infancia: qué son, pronóstico y tratamiento

16/02/2018

Las crisis de ausencia son un tipo de crisis epilépticas. Se trata de episodios en que se genera una actividad eléctrica anormal en el cerebro que produce una interrupción brusca de sus funciones.

Las crisis de ausencia típicas se caracterizan porque el niño de repente detiene la actividad que está realizando y queda inmóvil y con la mirada perdida. Es frecuente que se acompañe de movimientos rítmicos de parpadeo, muecas, lamerse los labios, “colocarse bien la ropa”…

Suelen durar entre cinco y diez segundos y después el niño continúa con la actividad que estaba realizando. Se trata de un tipo de epilepsia generalizada. Es decir, que durante el episodio de ausencia el niño pierde la conciencia y, por tanto, no es consciente de que presenta estos episodios ni tiene recuerdo de los mismos. Pueden ocurrir múltiples veces a lo largo del día, si bien como en ocasiones son sutiles algunas pueden pasar desapercibidas. No obstante, si son muy frecuentes suelen repercutir en el aprendizaje y en el rendimiento escolar del niño.

Es fácil diferenciar estos episodios del ensimismamiento (“soñar despierto”), que es normal y muy frecuente en niños. En estos casos la falta de atención dura varios minutos, el niño responde si se reclama su atención y recuerda lo que estaba pensando y lo que ocurría en su entorno.

Las crisis de ausencia pueden aparecer en diferentes tipos de epilepsia, todas ellas de origen genético y, por tanto, existe la posibilidad de que afecten a varios miembros de una misma familia. De entre estos tipos de epilepsia, la más frecuente es la llamada epilepsia con ausencias de la infancia.

La epilepsia con ausencias de la infancia es una de las epilepsias más frecuentes en niños. Generalmente afecta a niños sanos y las ausencias suelen comenzar entre los cinco y los ocho años de edad. Es muy importante tener en cuenta la edad de inicio porque cuando aparecen en niños mayores de esta edad existe mayor probabilidad de que se trate de otro tipo de epilepsia, como la epilepsia mioclónica juvenil, y de que persista en la edad adulta.

¿Cómo se diagnostican?

El diagnóstico se realiza mediante un electroencefalograma (EEG), que durante los episodios muestra un registro eléctrico cerebral alterado típico de las crisis de ausencia. Dado que la  respiración lenta y profunda desencadena las crisis de ausencia en un elevado porcentaje de los niños que las padecen, durante la realización del EEG se utiliza esta maniobra para inducirlas.

¿Cuál es su pronóstico y su tratamiento?

El tratamiento de las crisis de ausencia es con fármacos antiepilépticos. Existen varios fármacos eficaces para su tratamiento, de forma que la elección de uno u otro depende de las características de cada niño y del tipo de epilepsia.

En la epilepsia con ausencias de la infancia el fármaco de primera elección suele ser el ácido valproico. En la mayoría de los niños que la padecen las crisis suelen controlarse con la medicación y desaparecen con el paso de los años.

Acceso a las fuentes de consulta:

Fenichel. Paroxysmal Disorders. En: Clinical Pediatric Neurology: A Signs and Symptoms Approach. Ed. Elsevier. 2009.

Nieto Barrera M, Nieto Jiménez M, Nieto Jiménez E. Epilepsias y síndromes epilépticos del preescolar y del escolar. En: Protocolos de la Asociación Española de Pediatría. 2008.

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