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Consejos para hacer eructar a tu bebé

14/07/2017
Los eructos ayudan a expulsar parte del aire que los bebés tienden a tragar mientras se alimentan. En algunos bebés, el hecho de que de que traguen demasiado aire y no los hagan eructar a menudo puede hacer que regurgiten, se pongan inquietos y tengan gases. De ahí la importancia de hacerlos eructar. 
 
Para hacer eructar a tu bebé, unas palmaditas suaves y repetidas en la espalda deberían funcionar; no es necesario que lo golpees con fuerza. Para evitar que el bebé te manche la ropa cuando regurgite o tenga "eructos húmedos", tal vez prefieras colocar una toallita o babero bajo la barbilla del bebé o sobre tu propio hombro. 
 
Prueba a experimentar con distintas posturas para hacer eructar a tu bebé a fin de encontrar la que os resulte más cómoda a ambos: 
  1. Siéntate bien erguido y apoya al bebé contra tu pecho. La barbilla del bebé debería reposar sobre tu hombro mientras sostienes al bebé con una mano. Con la otra mano, ve dándole suaves palmaditas en la espalda. 
  2. Siéntate al bebé en el regazo o sobre las rodillas. Sostén el pecho y la cabeza del bebé con una mano, apoyando la barbilla del pequeño en la palma, de modo que el extremo inferior de tu palma esté en contacto con el pecho del bebé (ten cuidado en agarrarlo por la barbilla, en vez de por la garganta). Utiliza la otra mano para darle palmaditas en la espalda.  
  3. Colócate al bebé, tumbado boca abajo, sobre el regazo. Sostén la cabeza del bebé y asegúrate de que queda más alta que su pecho. Dale unas suaves palmaditas en la espalda.  
Si el bebé parece inquieto mientras lo alimentas, deja temporalmente de alimentarlo, hazlo eructar y vuelve a alimentarlo de nuevo. Intenta hacerlo eructar cada 60 a 90 ml de leche si le das el biberón, o cada vez que lo cambies de pecho si lo amamanta. Si tu bebé es proclive a tener gases, regurgita mucho, padece una enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) o parece inquieto mientras lo alimentas, intenta hacerlo eructar cada 30 ml de leche si le das el biberón o cada cinco minutos si lo amamantas. Si el bebé no eructa al cabo de pocos minutos, cámbialo de postura e intenta hacerlo eructar durante unos pocos minutos más antes de volverlo a alimentar. Hazlo  eructar siempre al concluir cada toma. 
 
Durante los primeros seis meses de vida, mantén al bebé en una postura erguida durante los 10 a 15 minutos (o durante más tiempo, si el bebé tiende a regurgitar o padece la enfermedad por reflujo gastroesofágico) inmediatamente posteriores a cada toma para impedir el reflujo de la leche. Pero no te preocupes si tu bebé regurgita a veces: seguramente te molestará más a ti que a él. 
 
A veces, tu bebé se despertará porque tiene gases. En esa situación, el mero hecho de colocarlo erguido y hacerlo eructar es posible que lo ayude a volver a conciliar el sueño. A medida que tu bebé se haga mayor, no te debería preocupar que deje de eructar durante o después de las tomas. Solo significará que ya ha aprendido a comer sin tragar demasiado aire. 
 
Un aviso final: los bebés que tengan gases, como los que padecen cólicos del lactante, no se deben tratar con gotas contra los gases; aparte de que no se ha demostrado su eficacia, algunos de estos medicamentos pueden ser peligrosos. 

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