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Conoce qué es el raquitismo y cómo evitarlo

29/08/2017
El raquitismo es una enfermedad en que se afecta la mineralización del hueso en crecimiento, y que, por tanto, afecta exclusivamente a los niños.

¿Por qué se produce el raquitismo?

El raquitismo puede producirse por varias causas pero la más frecuente es el déficit de vitamina D, cuya consecuencia es la disminución de la absorción de calcio en el intestino. Esta tiene como consecuencia el aumento de producción de otra hormona, la parathormona (PTH), cuyo efecto trata de compensar la disminución de la absorción de calcio aumentando su liberación del hueso, en el que se encuentra unido a fosfatos.
 
Para evitar una elevación del nivel de fosfatos en sangre, al mismo tiempo la PTH aumenta su eliminación por la orina. El efecto final en situaciones de raquitismo es la falta de mineralización del hueso en crecimiento, junto con un descenso de los niveles de fosfato en sangre. Los niveles de calcio pueden estar normales debido a estos mecanismos de compensación. 

¿Qué niños están en riesgo de padecerlo?

Los principales grupos de riesgo de padecer un déficit de vitamina D en la infancia son:
  • Lactantes amantados (lactancia materna), hijos de madres vegetarianas o que por razones culturales o religiosas viven con escasa exposición a la luz solar.
  • Lactantes prematuros.
  • Niños con enfermedades crónicas que afectan al metabolismo de la vitamina D (enfermedades renales, cardiacas o digestivas crónicas) o con enfermedades que precisan protección de la luz solar, como el lupus o el xeroderma pigmentoso.

¿Qué manifestaciones produce?

Al afectar a los huesos en crecimiento, produce retraso del crecimiento, deformidades óseas y fragilidad ósea, es decir, fracturas óseas con traumatismos leves. 
Las deformidades pueden aparecer en todo el esqueleto:
  • En el cráneo pueden producir ablandamiento de los huesos, que se hunden al comprimirlos igual que una pelota de goma, fenómeno que se conoce como craneotabes. También puede producir deformidades, como la frente prominente.
  • En la dentición, retraso en la aparición de los dientes, alteraciones de su forma y caries generalizada.
  • Deformidades de los huesos largos de las extremidades: piernas arqueadas, ensanchamiento de las zonas del cartílago de crecimiento (muñecas, codos, rodillas, tobillos, región anterior del tórax…)
  • En la columna vertebral puede producir cifosis (curvatura hacia delante)
No obstante, el déficit de vitamina D y la alteración de los niveles de calcio y fosfatos consecuente pueden producir otras manifestaciones, tales como irritabilidad, hipotonía (debilidad muscular), retraso del desarrollo psicomotor, anemia o infecciones de repetición.

¿Cómo se diagnostica?

Se diagnostica por la presencia de las manifestaciones antes comentadas junto con hallazgos sugestivos de raquitismo en las radiografías y en la analítica de sangre. 
En la radiografía puede observarse las deformidades arriba descritas como consecuencia del ensanchamiento de las zonas de crecimiento del hueso (metáfisis), además de desmineralización ósea y, en algunos casos, fracturas.
 
En la analítica de sangre se observa un descenso de los niveles de vitamina D, una elevación de los niveles de fosfatasa alcalina y de PTH y un descenso de los niveles de fósforo. La concentración de calcio puede estar baja o normal, por el efecto de los mecanismos de compensación. 

¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento del raquitismo por déficit de vitamina D es la administración de vitamina D exógena, en forma de suplemento vitamínico. 

¿Cómo se previene?

La prevención del raquitismo se basa en las recomendaciones de prevención del déficit de vitamina D.

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