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En coche. El peligro de fumar con niños

05/12/2012

Un estudio demuestra que muchos padres aún exponen a los hijos al humo del tabaco en el coche, sin tener en cuenta que esto puede provocarles infecciones respiratorias, infecciones de oído y, en lactantes, síndrome de la muerte súbita.
Según una encuesta realizada en Estados Unidos, menos de una cuarta parte de los padres que fuman evitan a sus hijos el contacto con el humo. Es una de las conclusiones obtenidas después de entrevistar a unos 800 padres fumadores. Lo más curioso es que muchos de esos padres, en cambio, sí aplican medidas antitabaco en sus hogares, pero no en el vehículo.

El humo del tabaco puede empeorar de los síntomas de asma en los niños, y además incrementa la probabilidad de infección respiratoria, de síndrome de muerte súbita del lactante y de infección de oído . En niños de 18 meses de edad o menos, la exposición al humo es responsable de hasta 15.000 hospitalizaciones al año en EE. UU, según el mismo estudio.

Los pediatras especialistas recuerdan que el humo del tabaco es muy dañino para los niños, ya que a su edad son especialmente vulnerables. Muchos padres consideran que bajar la ventanilla del coche es suficiente, aunque no es así . Además, destacan con especial énfasis que es importante mantenerlos alejados de zonas donde habitualmente se fume, aunque no haya fumadores en aquel momento (es lo que se conoce como “humo de segunda mano”).

Según refleja el estudio, los padres con los niños más pequeños (un año o menos) y los que fumaban menos eran los que más tendencia tenían a autoprohibirse el tabaco en el coche. Además, los encuestados también señalaban que los pediatras de sus hijos no les habían advertido de los peligros de fumar en el vehículo. Al parecer los médicos insisten bastante en tener una casa libre de humos, pero parece que los coches son los grandes olvidados.

Tal y como explica el vicepresidente de investigación de Campaign for Tobacco-Free Kids en Washington D.C, el doctor McGoldrick, los tejidos de los que están hechos los asientos de un coche “absorben muchos componentes tóxicos” . Estos no desaparecen simplemente porque no haya nadie fumando, lo cual implica que más tarde un niño que viaje en ese mismo vehículo pueda respirarlos.

Los expertos recuerdan que la mejor solución que tienen al alcance los padres fumadores es dejar el tabaco. No obstante, si no están listos para abandonar el hábito o no logran hacerlo, es importante que adopten medidas para eliminar el humo tanto de la casa como del coche.

Fuente : http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_131293.html

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