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Cinco sencillas maneras para que tu hijo no se muerda las uñas

10/12/2013

Morderse las uñas es una práctica poco saludable y bastante habitual entre adultos, pero también entre niños y adolescentes, sobre todo cuando están ansiosos o nerviosos. En general no es un problema grave, pero es un hábito poco saludable.

Por lo tanto, hay que hacerle entender al niño que cuidarse las uñas es muy importante, ya que tienen dos funciones básicas: proteger los dedos y ayudar a coger pequeños objetos, como los hilos. También son muy útiles cuando sentimos picor y necesitamos rascarnos.

El niño debe saber que morderse las uñas, además de impedirle hacer algunas cosas cotidianas, puede producirle algunos problemas de salud:

  • Infecciones bacterianas
  • Verrugas alrededor de la uña
  • Sangrados
  • Daño permanente a la uña 

¿Por qué los niños se muerden las uñas? 

Los niños se muerden las uñas por las siguientes causas, entre otras:

  • Estrés o ansiedad
  • Imitación de otros niños
  • Transición de chuparse el pulgar
  • Uñas mal cortadas

Cómo ayudar al niño a abandonar este mal hábito

A continuación se describen algunos consejos para que el niño deje este mal hábito:

  1. Reduce el estrés. Si tu hijo está muy estresado, intenta reducirle el estrés. Por ejemplo, trata de descubrir en qué situaciones estresantes (o de otro tipo) tu hijo se muerde las uñas (ante un examen, una película de suspense, por aburrimiento, etc.) e intenta evitar estas situaciones.
  2. Manten las uñas cortadas. Cortar a menudo las uñas y hacerlo correctamente ayuda a muchos niños a no ponerse las uñas entre los dientes. Limar las uñas también es una buena práctica preventiva.
  3. Busca un sustituto. Busca a tu hijo algo que le distraiga del hábito y ayúdale a sentirse bien consigo mismo.
  4. No le castigues ni le avergüences. Al contrario, reconoce el buen comportamiento, así le ayudarás a cambiar. Felicita a tu hijo cuando no se coma más las uñas.
  5. Ayúdale a elaborar un plan. Si tu hijo tiene más edad y quiere dejar el hábito, puedes ayudarle a confeccionar uno, por ejemplo ayudándole a pensar qué puede ponerse en las uñas para recordarle que debe dejar de comérselas, como guantes o un preparado con sabor amargo. No le exijas a tu hijo que utilice estas estrategias, debe ser él quien haga el esfuerzo de dejar el hábito.

La mayoría de niños que se muerden las uñas dejan el hábito con el tiempo. Es difícil predecir cuándo lo harán, pero hay que saber que el 75 % de los adolescentes que se comen las uñas dejan de hacerlo antes de cumplir los 35 años. 

Referencia bibliográfica:
Comerse las uñas. Children's Physician Network. 

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