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¿Es bueno hacerles creer a los niños en los Reyes Magos y en Papá Noel?

14/12/2015

¿Es positivo que los pequeños crean en estos seres extraordinarios de la Navidad? Descubre los motivos por los que merece la pena seguir con la mágica tradición.

Es posible que muchos padres se pregunten si es positivo fomentar, entre los más pequeños, la creencia en los seres extraordinarios que trae consigo la Navidad: los Reyes Magos, Papá Noel, el Tió, etc. Una parte importante de la infancia se basa en los mundos de fantasía, ya que puede suponer un bálsamo frente a una realidad que a menudo los niños no comprenden. Durante la Navidad, realidad y fantasía se mezclan.

¿Se puede sacar provecho de estas creencias? Sí, especialmente si tenemos en cuenta que se basan en la ilusión. Al fin y al cabo, los pequeños de la casa no son los únicos que viven la magia. Los padres pueden vivirla, y mucho. Cada hogar acaba instaurando sus propias tradiciones: si se deja la luz del árbol encendida, qué hay que dar de comer a los camellos, etc. La inocencia y la ilusión de los niños resultan muy gratificantes para los padres.

Pensemos por ejemplo en cómo juegan los niños. Cuando lo hacen, crean historias y seres imaginarios que, para ellos, tienen vises de realidad. Por lo tanto, los padres no deben tener reservas para hablarles de los Reyes Magos.

¿Cómo y cuándo desvelar el secreto?

En cada etapa de la infancia, los niños adquieren un grado de comprensión de la realidad. Entre los 1 y 4 años, perciben los camellos e incluso a los Reyes Magos como una realidad. Todavía no están preparados para comprender conceptos abstractos. De los 4 a 6 años, los niños pueden comenzar a preguntarse si los Reyes Magos son reales. Entre los 6 y los 8 años, están preparados para comprender que los Reyes Magos no son reales, o al menos no en sentido estricto. La capacidad para pensar de forma abstracta se desarrolla normalmente entre los 7 y los 14 años.

Hay muchos niños que lo descubren con 7 años. No obstante, la franja de edad más habitual se sitúa entre los 8 y los 11 años. Hoy en día no es habitual encontrar niños con 11 años que no sepan quiénes son los Reyes Magos, pero si se da el caso es conveniente decírselo.

Lo más aconsejable es tener prevista la situación, aunque siempre es difícil predecir cuál va a ser la reacción del niño. La Navidad no es quizá el momento ideal, aunque a veces es inevitable, porque es la época en la que oyen el rumor entre sus compañeros. Pero si se elige otro momento, se podrá explicar al niño la importancia que tienen las tradiciones culturales antes de que lleguen estas fechas tan cargadas de significado.

Además, una vez revelado el secreto, podemos aprovechar para hacer al niño responsable de lo que acaba de saber. Es un guardián más del secreto, y cabe la posibilidad de hacerle sentir como un rey mago más, especialmente si hay miembros de la familia más pequeños.

Finalmente, los padres no deben sentirse preocupados por temor a que el pequeño tenga un desengaño. Es importante no dramatizar y recordarle que, al fin y al cabo, tiene en la cabeza muchos seres imaginarios que descubren que no existen, y no le dan mayor importancia. Hasta ahora, ningún estudio psicológico ha indicado que los niños padezcan secuelas o guarden rencor a los padres, por haberles ocultado la verdad tanto tiempo.

Referencia bibliográfica:

¿Cómo decir la verdad sobre los Reyes Magos? educaKids.com [acceso: 14 de diciembre de 2015]. 

 

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