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Los beneficios del deporte en niños con alguna enfermedad crónica

02/03/2015

El ejercicio, ya sea competitivo o a nivel de juego, es básico durante la infancia.

Deportes de grupo, como el fútbol, el baloncesto o el voleibol, en pareja, como el tenis o las artes marciales, o individuales, como la natación o el atletismo, aportan beneficios claros no sólo en el rendimiento cognitivo del niño, sino también en lo académico y en el bienestar psicológico.

La práctica de actividad física organizada es imprescindible para mantener y mejorar la capacidad funcional de tu hijo, favorecer su crecimiento y desarrollo, propiciar las relaciones sociales y retrasar la progresión de enfermedades crónicas o de sus complicaciones.

El deporte mejora su salud ósea, fuerza muscular, equilibrio y flexibilidad, entre muchos otro beneficios que mejoran su calidad de vida. 

El deporte en los enfermos crónicos

¿Pero existen enfermedades que pueden limitar la práctica de la actividad física? Si tu hijo padece una dolencia crónica, ¿debe evitar el deporte en general o alguna disciplina en concreto?

Una revisión médico-deportiva adecuada, sobre todo si tu hijo sufre una patología crónica, debe permitir adaptar el tipo de educación física a sus necesidades específicas.

Si bien es cierto que en algunos casos la práctica de deportes de contacto está contraindicado o limitado: niños con pérdida de visión, insuficiencia renal, hepática, pulmonar, suprarrenal y cardiaca; enfermedades infecciosas crónicas, hipertensión arterial de base orgánica, inflamaciones del sistema muscluoesquètic, etc. Tampoco es recomendable la práctica de deportes acuáticos en casos de epilepsia no controlada.

Asma

Si tu hijo sufre asma y esta está controlada, el ejercicio puede mejorar el rendimiento de sus pulmones, fortalecer los músculos respiratorios y reducir la gravedad de las crisis. Consulta con tu pediatra si es necesario administrar algún inhalador previamente.

Realiza calentamientos y evita deporte al aire libre los días de mucho frío o mucho viento, o los días que ya hayas tenido síntomas de asma. Evita la actividad física en el exterior los días con mayor concentración de polen si tu hijo es alérgico.

Algunas veces el ejercicio desencadena síntomas de asma. Esto se denomina asma inducida por el ejercicio (AIE). Los síntomas del asma inducida por el ejercicio son tos, sibilancias, una sensación de opresión en el pecho o falta de aliento. La mayoría de las veces, estos síntomas comienzan poco después de que dejar de hacer ejercicio

El entrenador debe saber que el niño tiene asma y conocer su plan de acción.

Discapacidad intelectual (DI)

Los niños con DI presentan unos parámetros cardiovasculares pobres, pero estos valores pueden mejorar gracias a la actividad física.

El deporte, adecuado a las posibilidades del niño, facilitará que este se sienta integrado con el resto de compañeros. Si su discapacidad lo impide hay que buscar otras actividades multideportivas adaptadas y flexibles, tal y como requiere su situación.

A la hora de prescribir deporte para el niño con DI, habrá que tener en cuenta la intensidad de la actividad, las condiciones del medio ambiente y el riesgo de lesiones.

El deporte de equipo ayuda al niño a reconocer su propia enfermedad, a liberar tensiones ya afrontar el estrés, aparte de relajar y levantar el ánimo.

Diabetes

El ejercicio es una parte importante del control de la diabetes, ya que ayuda al cuerpo a utilizar la insulina, quema calorías y desarrolla los músculos, lo que ayuda a alcanzar y mantener un peso saludable.

Además, reduce el riesgo de cardiopatías y de algunos tipos de cáncer. Ahora bien, los niños con diabetes tipo 1 no deben hacer ejercicio si tienen cuerpos cetónicos en la sangre. En estas circunstancias, el ejercicio puede empeorar las cosas y puede provocar malestar.

Asegúrate que tu hijo lleve siempre encima agua y algo para picar a mano.

Consejo para el niño con una enfermedad crónica que quiera practicar deporte 

El Hospital Sant Joan de Déu cuenta con la nueva Unidad privada de medicina del deporte, donde se ofrece una atención médica altamente especializada en niños y jóvenes, de 9 a 25 años, que practican deporte y que tienen probabilidad de sufrir lesiones puntuales o un trastorno crónico.

El equipo médic de la unidad aporta consejo para aquellos niñas que padecen una enfermedad crónica y quieran realizar la práctica de algún deporte o se les recomiende como terapia, valorando cada caso de forma individual.

Este es el primer servicio en Barcelona especializado en medicina del deporte y traumatología en edad pediátrica y juvenil. Cuenta con especialistas con gran experiencia en el seguimiento y tratamiento de jóvenes deportistas, a entidades como la Masía del FC Barcelona y el CAR de Sant Cugat.

¿Cómo pido cita?

Si quieres más información o pedir cita:

Estamos en C/Numància 7-9-13 (cerca de la estación de Sants) 08029 Barcelona. Ver mapa 

Acceso a los documentos originales

Beneficios de la práctica deportiva para niños. Fundación Española del Corazón. [Fecha de consulta: 24/01/2015] 

¿Pueden hacer deporte los niños y adolescentes con asma? Kidshealth.  [Fecha de consulta: 20/01/2015] 

La actividad física mejora el aprendizaje y el rendimiento escolarCuadernos FAROS. FAROS Sant Joan de Déu. [Fecha de consulta: 15/01/2015] 

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