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Artritis Idiopática Juvenil: causas, diagnóstico y tratamiento

08/06/2018

¿Qué es la artritis idiopática juvenil?

La Artritis Idiopática Juvenil (AIJ) no es una enfermedad única sino un grupo de enfermedades que tienen como denominador común la presencia de inflamación de una o más articulaciones de causa desconocida durante al menos seis semanas en una persona menor de 16 años.

¿Cuáles son sus causas?

La AIJ es un grupo de enfermedades de causa autoinmune. Como en muchas de ellas, su causa probablemente es multifactorial: en una persona con una predisposición genética, en un momento determinado de su vida algún factor desencadenante (infecciones…) pone en marcha una alteración de la respuesta inmune de su organismo. 

Esto produce que sus propias defensas “ataquen” la membrana sinovial, el tejido que tapiza el interior de las articulaciones y produzcan así una inflamación de la articulación.

¿Cómo se manifiesta?

En ocasiones la inflamación de una articulación es la manifestación única. En estos casos una rodilla o un tobillo suele ser lo más frecuente. En otras ocasiones puede presentarse en forma de inflamación de varias articulaciones, si no simultáneamente, si de forma consecutiva o solapada en el tiempo, a lo largo de unas semanas o pocos meses.

La inflamación se manifiesta porque la articulación se hincha, se pone roja, caliente y duele, lo que limita su movilidad y su funcionamiento normal. En este caso es importante tener en cuenta una serie de signos de alarma: si la inflamación se produce de forma espontánea, sin una causa aparente como un traumatismo, o si el niño o la niña presenta otros síntomas asociados tales como fiebre, pérdida de peso, una erupción en la piel o inflamación de los ganglios, pues será importante consultar con su pediatra para que evalúe la causa de la inflamación.

En ocasiones, sobre todo en niños pequeños, puede resultar difícil saber si ha existido o no el antecedente de un traumatismo. En estos casos, si la piel que recubre la articulación inflamada presenta signos de traumatismo (hematomas, erosiones…) y con reposo, antiinflamatorios y frío local la inflamación mejora en pocos días, lo más probable es que se trate de una artritis traumática.

En cuanto a la edad de aparición, la evolución y su pronóstico son muy variables, pues que la AIJ es un grupo de enfermedades diferentes. El último consenso internacional sobre su clasificación considera las siguientes: sistémica, poliarticular con factor reumatoide negativo, poliarticular con factor reumatoide positivo, oligoarticular, persistente, extendida, artritis psoriásica, artritis relacionada con entesitis y artritis indiferenciada.

¿Cómo se diagnostica la artritis idiopática juvenil?

El diagnóstico de AIJ es de exclusión. Es decir, que requiere cumplir los criterios comentados anteriormente (duración de más de seis semanas, edad de inicio inferior a los 16 años) y descartar que haya otra causa que la produzca: traumatismos, infecciones, reacciones a infecciones previas (artritis reactivas, sinovitis transitorias…), etc.

Para descartar estas causas es necesario realizar algunas pruebas, tales como análisis de sangre y de orina, radiografía de la/s articulación/es afectada/s, análisis del líquido articular (mediante punción de la articulación, sobre todo en caso de afectación de una única articulación) y pruebas de microbiología para descartar causa infecciosa (serologías en sangre, prueba de tuberculina…).

Dado que se trata de enfermedades autoinmunes pueden afectarse otros órganos del cuerpo, entre ellos el ojo (uveítis). De ahí que siempre que se considera un diagnóstico probable de AIJ es importante que el niño sea valorado por un oftalmólogo de forma periódica.

¿Cuál es su tratamiento?

Independientemente del tipo de AIJ, los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), tales como ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco, indometacina… son útiles para combatir el dolor y la inflamación articular. No obstante, algunas formas de artritis pueden resultar resistentes a estos fármacos.

Dado que se trata de un grupo de enfermedades diferentes, el esquema de tratamiento no es único para todas ellas. En cualquier caso, se basa en el uso de fármacos que modifican la respuesta inmunitaria, tales como los corticoides sistémicos (intravenosos y orales), el metotrexato, la leflunomida y los fármacos biológicos, que bloquean diversos receptores que intervienen en la inflamación crónica. Entre ellos destacan los fármacos anti-TNF (etanercept, infliximab, adalimumab) y los bloqueantes de IL-1 (anakinra, canakinumab) y de IL-6 (tocilizumab).
Las infiltraciones articulares con corticoides se utilizan en caso de afectación de una o pocas articulaciones, sobre todo si se trata de articulaciones grandes y fácilmente accesibles para realizar la infiltración.

Evolución y pronóstico de la artritis idiopática juvenil

La AIJ es un grupo de enfermedades crónicas, que pueden cursar en forma de brotes (más o menos frecuentes) o bien de forma persistente. El objetivo es diagnosticarla de forma precoz para controlar la inflamación, que el niño tenga la mejor calidad de vida posible y evitar la aparición de secuelas incapacitantes por la afectación articular.

Acceso a las fuentes de consulta:

  • Petty RE, Southwood TR, Manners P, Baum J, Glass DN, Goldenberg J, et al. International League of Associations for Rheumatology classification of juvenile idiopathic arthritis: second revision, Edmonton, 2001. J Rheumatol 2004;31: 390-2.
  • De Inocencio Arocena J, Casado Picón R. Artritis idiopática juvenil. Introducción. Criterios de clasificación, mejoría, recaída y remisión. Epidemiología y periodicidad de las revisiones oftalmológicas. Protoc diagn ter pediatr. 2014;1:1-8.

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