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Alergia al polen: ¿qué hacer si nuestro hijo tiene polinosis?

31/03/2014

Las personas alérgicas son especialmente susceptibles a algunos agentes externos. Una de las alergias más frecuentes es la causada por el polen de las plantas. ¿Qué podemos hacer si nuestro hijo la sufre?
La polinosis es una de las alergias más comunes. Se calcula que afecta a un 15 % de la población, aunque el porcentaje aumenta entre los más jóvenes: un 30 % la padecen . Por ello, hay que prestar especial atención a los síntomas que puedan sufrir los más pequeños.

El polen está formado por partículas de tamaño microscópico que plantas, árboles y hierbas desprenden y, consecuentemente, quedan en el aire. Cuando una persona alérgica al polen aspira estas partículas, puede desarrollar diferentes enfermedades: si la nariz se ve afectada, el paciente padecerá rinitis, si son los ojos los perjudicados, desarrollará conjuntivitis, y si son los pulmones los dañados, aparecerá asma.

La polinosis se presenta normalmente en las estaciones de primavera y verano , cuando las plantas desprenden más pólenes, aunque el clima y las condiciones meteorológicas pueden variar la cantidad de polen en el aire; así, los días de lluvia es habitual que haya menos polen en la atmósfera. También, la polución atmosférica potencia el riesgo de alergia y, por lo tanto, la polinosis es más común en medios urbanos que rurales.

Un médico será el encargado de diagnosticar este tipo de alergia y determinar qué tipos de polen concretos producen los síntomas. En general, se trata de recopilar el historial médico del paciente y realizar un estudio alergológico y otras pruebas complementarias, como un estudio de exudado nasal o pruebas funcionales respiratorias si se padece asma.

Para tratar la polinosis, la mejor solución es evitar que el paciente se exponga al alérgeno . Para ello, los afectados tienen que estar informados sobre las concentraciones atmosféricas diarias de los pólenes a los que tienen alergia. Los siguientes consejos pueden ayudar a prevenir los síntomas de la alergia al polen:

  • Informarse cada día sobre las concentraciones de polen.
  • Intentar pasar tiempo en interiores, con puertas y ventanas cerradas, en las estaciones en las que el recuento de pólenes sea alto.
  • Utilizar el aire acondicionado.
  • Cuando se viaje en coche, hacerlo con las ventanillas subidas.
  • Intentar evitar actividades al aire libre por la mañana, entre las 5h y las 10h, cuando normalmente se emite el polen. Es mejor realizarlas por la tarde o por la noche cuando los recuentos de pólenes son menores.
  • Tomar los medicamentos recetados y las dosis recomendadas por el médico.
  • No colgar sábanas ni ropa a secar al aire libre, ya que el polen puede acumularse en ellas.
  • Pelar y lavar las frutas y verduras por si pudieran tener granos de polen en la superficie.
  • Procurar respirar por la nariz para que esta filtre el aire.

Referencias bibliográficas:

Niños alérgicos a pólenes. Unidad de Alergia Infantil. Hospital La Fe Valencia , 2013 [acceso: 3 de mayo de 2013]. Disponible en: http://www.alergiainfantillafe.org/nalergicopolen.htm

Alergias. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad , 2013 [acceso: 3 de mayo de 2013]. Disponible en: http://www.msc.es/ciudadanos/...

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