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¿El aire acondicionado es bueno para los niños pequeños? Sí, pero tienes que tomar algunas precauciones

19/06/2017

Durante el verano, y más aún si es tan caluroso como este, los niños pequeños y los bebés lo pasan mal cuando suben las temperaturas. En estas circunstancias, se te plantea la pregunta: ¿El aire acondicionado es bueno para ellos? ¿Cómo hacer un buen uso?

La respuesta es que el aire acondicionado en principio no es perjudicial para la salud de tus hijos, pero lo tienes que utilizar con una serie de precauciones y no abusar.

Si haces un uso responsable, se ahorrarán algunas enfermedades relacionadas con el calor extremo y dormirán mejor.

Pero cuando lo utilices, debes tener muy en cuenta que los cambios bruscos de temperatura, el frío excesivo, la sequedad o humedad excesiva pueden provocar en niños pequeños desde resfriados o irritaciones hasta faringitis, bronquitis o neumonía.

Te ofrecemos algunos consejos para que disfrutes de las ventajas del aire acondicionado de una manera segura.

Algunas precauciones cuando estáis en casa

  • En verano es recomendable que la casa esté a una temperatura cercana a los 25 ° de día. Las temperaturas artificiales excesivas -tanto el frío como el calor- afectan las mucosas respiratorias, facilitan la irritación de las vías aéreas y abren el camino a procesos respiratorios agudos. Durante el primer año de vida, las vías aéreas son muy estrechas y susceptibles a los cambios del medio ambiente, y cualquier infección o irritación puede dificultar la respiración normal.
  • El bebé no debe quedar expuesto directamente a la corriente de aire frío del aparato. De esta manera evitaremos enfriamientos que pueden llegar a ser graves.
  • Durante la noche hay que apagar el aire, ya que cuando el bebé duerme, su temperatura corporal desciende y podría enfriarse, sufrir irritaciones en los ojos, en la garganta o tener problemas respiratorios.
  • Utiliza un humificador o en su defecto un recipiente con agua para mantener una humedad adecuada. Si hacemos uso de un humificador, la humedad no debe superar nunca el 50%, ya que si es muy alta puede producir que haya hongos en el ambiente que le provoquen alergia al bebé.
  • Para evitar la sequedad en el ambiente, se deben ventilar con frecuencia las habitaciones donde estará el niño, una hora al día como mínimo. De esta manera, aprovecharemos también para hacer descansos ya que no es recomendable tener continuamente en marcha el aire y el humificador.
  • Hay que limpiar los filtros del aire acondicionado con frecuencia y garantizar su higiene, ya que se pueden acumular en su interior el polen, el polvo, los ácaros y los hongos. Es muy importante un buen mantenimiento de los aparatos de aire acondicionado y de los humidificadores con cambios frecuentes de los filtros del sistema y la desinfección a fondo de los depósitos de agua recuperada.
  • Evita los cambios bruscos de temperatura. Es recomendable que el aire esté instalado en toda la casa para que no haya diferencias de más de 10° entre habitaciones y demás.

Qué hacer cuando salís

  • Si tenéis que salir al exterior cuando hace mucho calor, apaga el aire acondicionado un rato antes para que tus hijos vayan acostumbrándose a la temperatura exterior. Como hemos señalado en el punto anterior, hay que evitar los cambios bruscos de temperatura.
  • Cuando salgas de paseo con el bebé o el niño pequeño, tienes que llevar siempre ropa de abrigo, ya que puede que vaya a una tienda, restaurante o centro comercial donde el aire acondicionado tenga mucha potencia y la temperatura sea muy baja.
  • En cuanto al aire acondicionado en el coche, antes de subir tienes que abrir las ventanas para que salga el aire caliente. Además, a la hora de utilizarlo debes tener mucho cuidado. Con los menores de seis meses no se ha de poner en marcha. En este caso, deberías mitigar el calor con paradas frecuentes y la elección de un horario de viaje adecuado. Con niños mayores, se puede utilizar el aire con las mismas precauciones que en casa, además de evitar que el sol les dé directamente.

En verano, debemos utilizar el sentido común para proteger a los niños del calor ya que hasta los cuatro años no sólo tienen más susceptibilidad a los cambios de temperatura sino que también dependen de nosotros para que controlemos todo lo que está relacionado: el ambiente, su actividad, su alimentación, los líquidos que ingieren, la ropa o el ejercicio físico.

Acceso a las fuentes de consulta:
Aire acondicionado con bebés: lo que hay que saber. Eroski Consumer. [Fecha de consulta: 19/07/2015]
El aire acondicionado con niños pequeños: precauciones. Diario Médico. [Fecha de consulta: 19/07/2015]
El aire acondicionado y los niños. Guía infantil. [Fecha de consulta: 19/07/2015]

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