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Afonía y disfonía en niños. ¿Cuándo son preocupantes?

10/05/2016

La disfonía es un trastorno de la calidad de la voz que se produce por enfermedades de la laringe, concretamente en la zona de las cuerdas vocales. Cuando es intenso y produce una incapacidad para emitir sonidos se llama afonía.

Es importante diferenciar la afonía de la disartria. Esta última es la incapacidad de hablar por un problema cerebral (es un signo de alerta de infarto cerebral, más frecuente en adultos), en cuyo caso la persona es incapaz de hablar, de articular el lenguaje. En el caso de la afonía, sí articula las palabras pero “no le sale la voz”. 

La afonía y la disfonía tienen a menudo orígenes comunes, de forma que la disfonía suele preceder o suceder a la afonía. 

¿Cuáles son sus causas más frecuentes en niños?

Al igual que los adultos, los niños pueden padecer afonía y disfonía. Sin embargo, es más frecuente que en niños las causas sean benignas. 

Las más frecuentes son las infecciones respiratorias, concretamente las laringitis agudas. Se trata de infecciones, en su mayoría producidas por virus, que provocan inflamación de la laringe, incluidas las cuerdas vocales (ver Figura 1).

Figura 1. Laringitis aguda.

Esto produce que los niños tengan una tos disfónica (“de perro” o “de foca”), dolor de garganta, estridor (un ruido producido con la inspiración) y en algunos casos dificultad respiratoria que suele manifestarse o empeorar por la noche, cuando llevan un rato durmiendo. En este caso la disfonía o afonía suelen durar sólo unos días, con una recuperación completa.

Otras causas de inflamación de las cuerdas vocales menos frecuentes son los usos inadecuados de la voz (tanto por gritar demasiado como por hablar en susurros de forma prolongada) y el llanto prolongado o frecuente.

En este caso, por el sobreesfuerzo, las cuerdas vocales se inflaman, de tal forma que se mantiene un edema crónico en la laringe. Suele ser más frecuente en niños que tienden a gritar demasiado y con actividades ruidosas. En estos casos el tratamiento son las medidas de higiene vocal y la reeducación en la técnica vocal adecuada. 

La laringitis de causa alérgica (polvo, pelo de animales, hongos…) también puede producir disfonía de forma crónica. En este caso, suele acompañarse de síntomas como el moqueo y picor nasal, los estornudos o tos y su tratamiento pasa por el control ambiental del alérgeno responsable y los fármacos antihistamínicos y corticoides inhalados. 

Los nódulos o pólipos de cuerdas vocales son menos frecuentes en niños, si bien han de descartarse en caso de presentar una afonía o disfonía prolongada. 

¿Cuáles son los signos de alarma?

  • Cuando la afonía o la disfonía dura más de dos semanas es recomendable consultar con el pediatra, pues requiere la valoración de un especialista en otorrinolaringología.  
  • En caso de que presente dificultad para tragar o para respirar es necesario que la valoración sea urgente, por el riesgo potencial.
  • Las manifestaciones asociadas que aparecen en enfermedades graves, tales como el cáncer de laringe, son poco frecuentes en niños: ganglios de consistencia dura en el cuello, tos con sangre, pérdida de peso no explicable por otras causas…

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