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La adicción a los videojuegos, un problema al alza

12/06/2014

Encerrados en su habitación, aislados de su entorno y sin relaciones con la sociedad. Así ven muchos padres a sus hijos adolescentes cuando éstos hacen un uso abusivo de los videojuegos. ¿Qué hacer para que no se conviertan en adictos?

Los padres deben poner especial atención a los jóvenes de entre 14 y 18 años muy aficionados a los videojuegos. Y es que existe un riesgo potencial de addicción a este tipo de entretenimiento. De hecho, el coordinador de la Unidad de conductas adictivas del adolescente del Hospital Sant Joan de Déu, el Dr. Josep Matalí y la psicóloga clínica y responsable de la unidad de juego patológico del Hospital de Bellvitge, la Dra. Susana Jiménez, destacan que las visitas por adicción se han triplicado en los últimos cinco años y en algunos centros ya consideran los videojuegos un problema de salud pública.

Y es que para los chicos, son de muy fácil acceso y les permiten pasarlo bien sin moverse de casa. Así, no son un mal entretenimiento si tus hijos juegan de forma dosificada, pero el problema llega cuando se supera el límite de tiempo ante la pantalla, que se recomienda que no superen las dos horas al día.

¿Qué pasa si tus hijos dedican demasiadas horas a los videojuegos?

Las notas bajan, están más irritables, alterados, les entra ansiedad si no se pueden conectar y no se levantan ni para ir al baño. En los casos más extremos pueden estar hasta unas 20 horas sin parar de jugar. A todo, se le suele unir el alejamiento de las personas de su entorno. De hecho, muchos de los adolescentes que han pasado por la consulta del Dr. Matalí hace años que no cenan con su familia. En casos más graves incluso la polícia ha tenido que intervenir para sacar a un chico de su habitación.

Los profesionales, por su parte, señalan que hay dos tipos de adolescentes adictos; los rebeldes y los recluidos.

  • Adolescentes rebeldes: en este caso los chicos juegan por las tardes, han empezado a empeorar sus resultados en el instituto, tienen algún conflicto en casa pero conservan su grupo de amigos. 
  • Adolescentes recluidos: un perfil se considera recluido cuando el chico ya es un poco mayor, tiene problemas para relacionarse y se le puede detectar un trastorno mental más grave que implica un tratamiento médico. 

Cómo evitar la adicción a los videojuegos

Cabe decir, sin embargo, que no hay que alarmarse. Jugar un rato cada tarde no hará que tu hijo se convierta en un adicto. Sin embargo sí que hay que saber que les suele pasar a personas con una autoestima muy baja e incluso con alguna dificultad emocional y que se pueden evitar estas adicciones a tiempo.

El papel clave en esta tarea lo tiene la familia. Un consejo es instalar el ordenador (o la zona de juego con videojuegos) en una zona comunitaria de la casa para que los chicos no se encierren en su cuarto. También es recomendable pactar con tus hijos cuánto tiempo van a estar conectados, saber a qué juegan, enseñarles cómo hacer un buen uso de los videojuegos y evitar que jueguen solos. 

A pesar de todo, no sólo son los videojuegos los elementos que conllevan este riesgo addictivo. Las redes sociales son también motivo de visitas de adolescentes al médico. Cada vez más expertos avisan de que si no se pone freno, esta adicción puede convertirse en un problema de carácter social.

Referencias bibliográficas: 

Las consultas médicas de adolescentes adictos a los videojuegos ‘online’ se han triplicado en Catalunya en cinco años. La Vanguardia. Mayo 2014

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