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La actividad física en la infancia, uno de los hábitos de vida saludables más relevantes

21/05/2014

La actividad física en la infancia es uno de los hábitos de vida saludables más relevantes.

No sólo genera importantes beneficios para la salud durante esta edad, sino que constituye una protección frente a la obesidad en etapas posteriores de la vida y reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares en la edad adulta.

Al igual que otros hábitos, el modelo de actividad física que se establece durante la infancia es el que suele prevalecer y mantenerse en la persona durante la adolescencia y en la edad adulta.

Beneficios de la actividad física

Los principales beneficios directos de la actividad física en la infancia son:

  1. La prevención del sobrepeso y la obesidad
  2. La contribución al desarrollo adecuado y saludable de los sistemas cardiovascular y músculo-esquelético, con la reducción consiguiente del riesgo de adquirir factores de riesgo cardiovascular (obesidad, hipertensión y diabetes tipo 2) y osteoporosis
  3. Sus efectos psicológicos positivos y la mejoría de la salud mental
  4. Mejora el rendimiento académico
  5. Su influencia positiva sobre las relaciones sociales

En la sociedad actual, los niños y niñas son cada vez físicamente menos activos como consecuencia de los cambios que se han producido en nuestro entorno físico y social, con un incremento del ocio sedentario y una disminución de las oportunidades para realizar actividad física.

Por eso, dentro de estas recomendaciones tiene especial relevancia, dentro de lo posible en el caso de cada familia, la incorporación y mantenimiento de conductas sencillas en su estilo de vida, como caminar hasta el centro escolar, subir más escaleras, colaborar en las actividades domésticas y jugar de forma físicamente activa.

La Pirámide de Actividad Física de Corbin (ver figura) es una herramienta útil para visualizar los diferentes componentes de la actividad física diaria:

La Pirámide de Actividad Física infantil.

La Pirámide de Actividad Física infantil. (Adaptada de C.B. Corbin and R. Lindsey, 2007, Fitness for Life, Updated 5th ed, page 64. @ 2007 by Charles B. Corbin and Ruth Lindsey. Reprinted with permission from Human Kinetics [Champaign, IL]).

La Pirámide de Actividad Física infantil. (Adaptada de C.B. Corbin and R. Lindsey, 2007, Fitness for Life). Tomada de: Actividad física y salud en la infancia y la adolescencia. Guía para todas las personas que participan en su educación. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Ministerio de Educación y Ciencia.

Las recomendaciones de expertos aconsejan que los niños y los adolescentes han de realizar, al menos, sesenta minutos de actividad física todos o casi todos los días de la semana.
 
Durante la infancia, la actividad física es fundamentalmente lúdica. En la primera infancia, en los centros escolares se dirige principalmente a la mejoría de la coordinación y del equilibrio, mientras que en el tiempo del patio y fuera del entorno escolar priman los juegos espontáneos, no dirigidos. Ya en la edad escolar, a partir de los seis años, se introducen los deportes colectivos (fútbol, baloncesto, balonmano…) y con ellos la promoción de valores como el juego limpio y el trabajo en equipo.
 
En el grupo de niños y niñas de mayor edad y en los adolescentes la actividad física adquiere un carácter más competitivo. En este grupo de edad cobra especial importancia la promoción de la práctica deportiva. No en vano, la adolescencia es una etapa en la que se suele producir un rápido declive de la actividad física que, acompañado por la desaparición de las clases de educación física en las escuelas, generan un abandono de la práctica deportiva muy frecuente, sobre todo en el sexo femenino.
 
En todas las edades es imprescindible garantizar que la práctica deportiva sea segura. Para ello es necesario educar a las familias para que tomen las medidas de seguridad acordes a cada actividad y así evitar lesiones traumáticas y evitar un entrenamiento excesivo o inadecuado para la edad del niño que genere lesiones debidas a una sobrecarga.
 
Poniendo en práctica estos principios pueden evitarse daños físicos o psicológicos a largo plazo y así garantizar un crecimiento saludable.

Artículo escrito por:

Dr. Mario Sanz

Pediatra del Parc Sanitari de Sant Joan de Déu 

Referencia bibliográfica:
Actividad física y salud en la infancia y la adolescencia. Guía para todas las personas que participan en su educación. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Ministerio de Educación y Ciencia.
 
 

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