• El portal de la salud para las familias
  • El Observatorio de la salud de la infancia y la adolescencia
  • Más de 1000 consejos de salud para tus hijos
  • La guía de la salud y el bienestar para tus hijos

Los 5 pasos que hay qué seguir si nuestro hijo sufre una torcedura, un esguince o una fractura

11/05/2015

Es habitual que nuestros hijos sufran caídas y accidentes mientras juegan o practican algún deporte, algo que fácilmente puede traducirse en torceduras, esguinces o fracturas. Si esto ocurre, ¿cuáles son los primeros cuidados que debemos aplicar?

Como padres, debemos estar preparados para administrar primeros auxilios si nuestros hijos sufren torceduras, esguinces o fracturas. En estos casos, es común que se produzca una inflamación en el área lesionada. Los primeros cuidados que pueden realizarse van dirigidos a controlar esta hinchazón y, así, acelerar la recuperación.

Para ello, existe la llamada RICER, una técnica de primeras auxilios dirigida a tratar estas situaciones durante las primeras 48 horas. El nombre RICER proviene de las iniciales en inglés de los cinco pasos inmediatos que deben seguirse tras sufrir una torcedura, esguince o fractura:

  1.  Reposo (R – Rest): si se produce una de estas lesiones, es importante que nuestro hijo no realice ninguna actividad que suponga dolor o esfuerzo. Debe hacer reposo absoluto, ya que cualquier situación que implique mover la zona lesionada puede aumentar el sangrado o la hinchazón.
  2. Hielo (I – Ice): aplicar hielo en la zona afectada es indispensable ya que reducirá el dolor y la inflamación. Durante las primeras 24 horas, es recomendable administrarlo durante 15 minutos cada dos horas y, las siguientes 24 horas, cada cuatro horas.
  3. Compresión (C – Compression): es importante vendar el área afectada firmemente, aunque no demasiado fuerte. El vendaje debe empezar justo debajo de la lesión e ir subiendo, hasta acabar aproximadamente un ancho de mano por encima de la zona afectada.
  4. Elevación (E – Elevation): mantén elevada la zona lesionada de tu hijo para que la inflamación se reduzca. Es aconsejable utilizar una silla o una almohada para las extremidades inferiores (éstas deben quedar por encima de la cadera), y un cabestrillo si la lesión es en el brazo.
  5. Visita al doctor (R – Referral): es importante que el doctor evalúe la lesión (mediante rayos X, ultrasonidos, etc.) y, así, dé un diagnóstico y tratamiento definitivos.

En las primeras 48 horas después de sufrir este tipo de lesiones, en cualquier caso, es importante no aplicar calor ni masajear la zona afectada, y no realizar ningún tipo de actividad, ni moderada ni intensa.

Referencia bibliográfica:

RICER: first aid for sprains, strains and fracturesRaising Children Network, 2011. 


Comparte